La mentalidad ganadora de Marc Márquez es inquebrantable, pero afronta su nuevo comienzo con Ducati de forma muy diferente a cuando era un novato con Honda
Para Marc Márquez, el equipo oficial Ducati marca algo así como una segunda carrera, después de haber experimentado todos los altibajos que un piloto como él puede experimentar en los diez primeros años de su carrera en MotoGP con Honda
En 2013, cuando el español ascendió a la categoría reina como vigente campeón de Moto2, el entonces piloto de 20 años no tenía ni idea de lo que le esperaba.
«Es muy diferente, sobre todo porque en 2013 no era real. No era consciente de dónde estaba», echa la vista atrás Márquez. «Ahora, con casi 32 años, eres realista de lo que es MotoGP, de lo que significa estar en un equipo de fábrica y de lo que significa estar en el equipo líder».
«Te das cuenta mucho más. Pero claro, en 2013 era abrumador, todo era un regalo. Ahora todavía tengo mariposas en el estómago, pero soy muy realista sobre lo que significa vestir estos colores», enfatizó el piloto de Ducati.
Comparación: Márquez 2013 vs. Márquez 2025
Cuando entró en MotoGP como un novato de 20 años con un equipo tan prestigioso como Repsol-Honda, Márquez actuó de forma instintiva, libre de presiones o consideraciones estratégicas. Esta temeridad, unida a su talento, le convirtió en el Campeón del Mundo de MotoGP más joven de la historia.
Hoy, con la experiencia de más de una década en MotoGP, ve las cosas de otra manera. Dice: «Espero que vaya tan bien como en Honda, pero es difícil».
«Llegamos a Honda y ganamos, pero entonces yo tenía 20 años. Cuando llegas a MotoGP con 20 años, al equipo Repsol Honda que más victorias ha conseguido en esta categoría en el pasado, no tienes la conciencia de dónde estás y a qué te enfrentas.»
«Creo que eso también me ayudó, no sentir nada, no sentir presión y no saber lo que tenía que hacer. Ahora, con más experiencia, sé a qué garaje voy a llegar. Llego al garaje de referencia», explica Márquez.
«Ducati ya tiene un piloto consagrado »
Mientras que en su día cayó como un rayo en Honda, adelantando a pilotos consagrados y reclamando agresivamente su puesto, en Ducati se centra en la cooperación y la adaptación.
«Hay un piloto consagrado aquí en el garaje, un piloto con más experiencia en este box, que ha aportado mucho a Ducati. Es lógico que él tenga la primera palabra», subraya Márquez. Sin embargo, se muestra optimista porque el equipo trata a todos los pilotos por igual y persigue un objetivo común: la victoria.
«Al final, Ducati y todos los pilotos dan la misma importancia a que gane uno u otro. Esa es la intención de Ducati, que me han transmitido: Si no gana uno, que gane el otro», resume Márquez.